El PRP facial es una técnica de bioestimulación autóloga que utiliza el propio plasma del paciente, rico en factores de crecimiento, para regenerar la piel, mejorar su textura, luminosidad y firmeza. Se trata de un tratamiento regenerativo que estimula la producción natural de colágeno y elastina, aportando un efecto rejuvenecedor progresivo y natural.




Ofrecemos distintas aplicaciones de PRP facial, adaptadas a cada necesidad:
El procedimiento dura entre 30 y 45 minutos. Incluye la extracción de sangre, centrifugado para aislar el plasma y posterior aplicación mediante microinyecciones.
Puede realizarse durante todo el año, aunque se recomienda especial precaución con la exposición solar en los días posteriores, sobre todo en verano.
La incorporación a la rutina habitual es inmediata. Puede presentarse enrojecimiento, leve inflamación o pequeños hematomas en los puntos de punción, que desaparecen en 24-72 horas.
Los efectos son progresivos. A partir de la segunda semana se nota una mejora visible de la textura, tonicidad y luminosidad de la piel. Se recomiendan 3 sesiones iniciales con una frecuencia mensual, y 1 sesión de mantenimiento cada 4-6 meses.
Evitar el maquillaje, el ejercicio intenso y la exposición solar directa las primeras 24 horas. Se recomienda mantener la piel limpia e hidratada y seguir las instrucciones del médico.
El tratamiento con PRP está contraindicado en: